
Las alteraciones o enfermedades fibróticas constituyen una de las principales causas de morbi-mortalidad y su carácter crónico repercute sobre los propios pacientes y la sociedad con considerables cargas económicas. En particular, la fibrosis hepática es la principal complicación del daño hepático crónico y su progresión conduce a largo plazo a la cirrosis. Las causas más frecuentes de fibrosis hepática son la ingesta de alcohol, las infecciones por virus de hepatitis C y la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Por otra parte, contribuye de un modo importante al desarrollo de insuficiencia hepática e hipertensión portal. En consecuencia, la valoración de la presencia y severidad de la fibrosis hepática es un parámetro importante en la práctica clínica, y constituye un indicador valioso del riesgo de progresión a la cirrosis. A pesar de que existen métodos que permiten detectar la acumulación de matriz extracelular en diversos tejidos, ninguno de ellos es ideal, bien por resultar invasivo o por su relativa eficacia para determinar con precisión el grado de fibrosis, fundamentalmente en los estadios iniciales. La identificación de biomarcadores que permitan definir con eficacia el estadio de una enfermedad constituye una de las áreas de mayor interés en biomedicina. Por otra parte, la disponibilidad de métodos apropiados para la valoración de la presencia y severidad de fibrosis es una herramienta determinante en la investigación de nuevas moléculas potencialmente anti-fibrosantes.
Existen evidencias de que muchos procesos patológicos se asocian con cambios cuantitativos y funcionales de los constituyentes moleculares de los fluidos corporales. Siendo la orina un fluido corporal fácilmente disponible, sería muy deseable y ventajoso el desarrollo de un método de valoración de la fibrosis hepática basado en la determinación y cuantificación de analitos indicadores de fibrosis, por ejemplo proteínas, detectables en muestras de orina. Nuestro objetivo es por tanto el desarrollo de un método de valoración de la presencia y severidad de fibrosis hepática, y también de otros órganos vitales, mediante la determinación y cuantificación de distintos analitos indicadores detectables en una muestra de orina.
En estudios previos hemos identificado 4 potenciales marcadores de fibrosis hepática en orina utilizando como método de análisis la electroforesis bidimensional. En la actualidad estamos ampliando estos estudios utilizando las aproximaciones tecnológicas más frecuentes y exitosas en la identificación de biomarcadores:
1.- DIGE
2.- SELDI-TOF
3.- MicroHPLC(n-dimensional) combinada con MALDI TOF MS y ESI-MS/MS para el análisis del proteoma de bajo peso molecular.
Así, el fraccionamiento de muestras complejas de proteínas mediante cromatografía de retención sobre chips y posterior análisis de estas por espectrometría de masas —SELDI-TOF (Surface Enhanced Laser Desorption/ Ionization-Time of Flight)—, supone una plataforma de análisis rápida y extremadamente útil para el análisis comparativo de perfiles de expresión de proteínas. Estos análisis han proporcionado 20 potenciales marcadores que están siendo evaluados y que, probablemente, permitirán diseñar el primer prototipo de test URIFIB. Además, el uso de la técnica de MicroHPLC (n-dimensional) combinada con MALDI TOF MS y ESI-MS/MS nos facilita el análisis del proteoma de bajo peso molecular. Ya que la orina proviene de la filtración de la sangre, sería lógico pensar que las proteínas de bajo peso molecular y los péptidos pueden enriquecer significativamente la información proteómica obtenida, así como potenciar el diseño de dispositivos de diagnóstico de aplicación clínica.